Cuando lo que llevamos dentro (llamémoslo como queramos.. alma, esencia, espíritu..) se nos mueve, entonces, tenemos que caminar. No podemos quedarnos atrás.
Porque quedarse atrás, supone dejar escapar momentos que nunca se repetirán, sonrisas que surgirán (y también, posiblemente, llantos, porque en esta vida todo está junto), lugares que cobrarán un significado especial, y ante todo, esperanzas.
Esperanzas que huelen a azul, a chocolate, a danoninos, a platos de espagueti, a luna, a llamadas de teléfono, y mensajes, y canciones, a cosas sencillas, pero bellas en su sencillez, que casi nunca se suelen apreciar como merecen.
Cuando te sientas decaer, y sientas que te quedas atras...nunca dejes de avanzar, porque adelante lo mejor estara.
